Calidad de vida familiar
María Angélica, es parte de la familia Gerdau AZA desde 1986, año en que su esposo, Víctor Guerrero, comenzó a trabajar en esta empresa, meses antes que naciera su primera hija, Luz María.
"Para nosotros fue un comienzo sacrificado, pero que valió la pena. Con todos los bonos y premios que la empresa entregaba a sus colaboradores a lo largo del año, pudimos postular a la casa propia. Cuando nuestra primera hija cumplió los cuatro años, nos cambiamos a Quilicura a nuestra casa, donde llevamos viviendo 17 años".
Hoy, María Angélica participa del grupo folclórico junto a otras 20 personas, taller que Gerdau AZA ofrece a todas las familias de los colaboradores.
Además, a sus 50 años de vida, decidió cumplir con su máximo sueño: volver a estudiar en la universidad.