Proceso de Planificación.
El Proceso de Planificación está
formado por la definición de las Directrices Estratégicas,
las de Largo Plazo, las Operacionales y los Planes de
Acción.
En este proceso, siempre se consideran los requerimientos
de los cinco grandes públicos: los Clientes, la
Comunidad, el Personal, los Proveedores y los Accionistas.
Toda la plana ejecutiva participa en la definición
de los objetivos de largo plazo y en los objetivos operacionales.
Al desplegarse éstos últimos, se produce
un proceso de participación de todo el personal
de las diferentes áreas de la Compañía.
Para cumplir con los objetivos planteados, la organización
define Indicadores de Gestión y Planes de Acción.
Los
resultados de cada área son comparados con las
metas propuestas, generándose acciones correctivas
para eliminar las desviaciones que se puedan producir.
La alta participación del personal, motiva y alinea
las actividades diarias de las personas, hacia la materialización
de los objetivos planteados.
Un factor clave, es el hecho de que toda la organización
se involucra en la retroalimentación y mejoramiento
del Proceso de Planificación. Esto permite que
todo el personal se encuentra en conocimiento del proceso
y de esta forma, aportan ideas innovadoras para su mejora.